Mostrando entradas con la etiqueta alejandro maciel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alejandro maciel. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de enero de 2010

LAS ÁREAS LIBRES DE CONFLICTO NEURÓTICO: FUNCIONES PSÍQUICAS

FUNCIONES PSIQUICAS

A continuación pasaremos a investigar el funcionamiento mental siguiendo un orden, empezando por:

A) Orientación y Conciencia
B) Sensopercepción
C) Atención y concentración
D) Memoria
E) Inteligencia
F) Ritmo y curso del pensamiento
G) Contenido del pensamiento
H) Razonamiento
I) Imaginación
J) Voluntad
K) Afectividad

Recordar desde ya una regla que rige este análisis: las funciones que vamos a explorar pueden sufrir alteraciones cualitativas (en su calidad) o cuantitativas (aumentando o disminuyendo) y en cada caso indica alguna patología.


LA CONCIENCIA Y LA ORIENTACIÓN. LUCIDEZ. OBNUBILACIÓN. 

Mucho tiempo se entremezclaron los conceptos de Conciencia y Conciencia moral que son absolutamente distintos. En ciencia no podemos partir de presupuestos metafísicos como las nociones de “alma”, “espíritu” y cosas parecidas. Eso queda reservado a la esfera religiosa. Para la Psicosemiología la Conciencia es la actualidad psíquica, lo que usted está registrando en su mente en este momento que supongo será este párrafo del libro que describe la Conciencia. Si en este momento entra un familiar y le hace una pregunta su Conciencia se desplazará y quedará centrada en el mensaje que le trae su pariente. Si decide ignorar lo que dice, su Conciencia “no registra” el estímulo y sigue centrada en el libro o en un pensamiento interno suyo que le preocupa especialmente en estos días. 

Vemos que la Conciencia es la esencia de la actividad mental: es la experiencia interna directa e inmediata. Hay elementos mentales que no pueden hacerse concientes. Siguiendo la teoría psicodinámica (Psicoanálisis) veremos que la mente, según el primer modelo diseñado por Freud en el año 1900 al publicar “La interpretación de los sueños” tiene tres partes:  
Conciente,  
Preconciente e 
Inconciente
Esquematizando un poco podemos decir que el Conciente contiene el registro actual que me ubica en tiempo, tema y espacio; es decir, me informa dónde estoy, qué día y hora es y lo que estoy realizando en este instante. El Preconciente contiene los conceptos y el lenguaje, también se llama “contenidos latentes o potenciales” porque pueden pasar fácilmente a la Conciencia haciendo un esfuerzo. Por ejemplo, si alguien pregunta repentinamente ¿qué es un elefante? Buscaremos en el Preconciente nuestro concepto de “elefante” y seguramente obtendremos algunos datos como: animal, mamífero, cuadrúpedo, paquidermo del que existen dos especies; la africana y la asiática. Tal vez hasta obtengamos imágenes mentales de algún elefante que hayamos visto en el zoo o en la T.V.

De manera que el tránsito entre el Conciente y el Preconciente es ágil y depende de la voluntad.
En cambio si yo le pregunto ¿por qué fuma si usted sabe que perjudica su salud?, me responderá algo así como “porque me gusta” pero verá rápidamente que hay una contradicción ya que no puede gustarnos lo que nos daña. Entonces, hay otras causas que usted desconoce pero que, sin embargo, están condicionando su conducta y lo hacen perjudicando su salud. La respuesta a esta pregunta está en el Inconciente pero como hay una aduana, que es la barrera de represión, usted no puede obtener información de ese banco de datos. Es más fácil para los demás deducir lo que hay en su inconciente que para usted porque fue su propia mente la que al madurar fue arrojando al fondo del Inconciente todos los elementos que consideraba peligrosos, nocivos o amenazantes para la integridad de la Conciencia. Por ejemplo, admitir que me gustaría matar a mi padre es algo que repugna mis convicciones y por lo tanto, es peligroso tener cerca. La mente ha enviado ese contenido con los sentimientos asociados (odio y deseos de destruir) al fondo del Inconciente donde está todo lo prohibido por la sociedad y lo que resulta nefasto para el individuo. En este verdadero desván de la mente están nuestros temores infantiles, las fobias que desarrollamos ante situaciones o cosas que a los demás les resultan indiferentes. Mi fobia a los ataúdes (no a los cadáveres ya que al ser patólogo hice muchísimas autopsias) me puede paralizar, causar taquicardia, falta de aire, angustia extrema. Bastaría que ustedes me dejasen cerca de un ataúd para inmovilizarme y sin embargo, racionalmente (en la Conciencia) comprendo perfectamente que un ataúd es un objeto inofensivo, sin embargo, me paraliza.




La Conciencia es la función que se mantiene en contacto con la realidad del mundo a través de los estímulos que ingresan por los órganos de los sentidos.
Por otro lado, también puede recoger información interna (una preocupación que nos remuerde) volviéndose hacia dentro de nosotros mismos como cuando estamos pensativos o soñando despiertos.
La Conciencia es el conocimiento de la actualidad psíquica. Es decir, el registro de cada cual de cuanto sucede a su alrrededor y cómo impacta esto en cada cual al conocer estos datos. La Conciencia cambia con cada minuto, se van renovando ideas, imágenes, pensamientos como en una sucesión interminable que mantiene nuestra identidad personal a través de los cambios. El YO es el núcleo de dicha identidad. Este YO es el que permanece idéntico a pesar de las cosas que le van sucediendo. Al ser la primera función psíquica, la Conciencia se altera si fallan algunas de las demás funciones: es imposible mantener la Conciencia clara sin memoria, sin un razonamiento correcto, sin atención. La Conciencia es absolutamente subjetiva, esto significa que es imposible conocer “desde afuera” la Conciencia de los demás. Sólo mediante datos indirectos podemos inferir lo que sucede en la mente de otra persona. 

LUCIDEZ: una de las cualidades primordiales de la Conciencia es la capacidad de mantenerse clara, nítida y capaz de procesar la información que ingresa continuamente en su campo. ¿Cómo sabemos que existe lucidez? Hay tres factores que debemos examinar:
a) ¿Está orientada la persona en tiempo y espacio? ¿Sabe qué día y qué hora es? ¿Sabe dónde está en este momento? ¿Sabe diferenciar el consultorio, un hospital, sanatorio, centro de salud o cree estar en su casa?
b) ¿Comprende lo que se le dice y pregunta? ¿Responde adecuadamente a lo que se le pregunta? ¿Puede mantener una conversación?
c) ¿Puede ejecutar órdenes simples como “levántese”, “mueva la mano izquierda”?


Aunque el paciente esté delirando activamente, diciendo por ejemplo que lo persigue la CIA, la policía, la gendarmería y varios espías pero cumple con a), b) y c) decimos que se mantiene lúcido porque, fuera del tema delirante (persecutorio en este caso) evidentemente registra la realidad que lo rodea y puede recibir y emitir códigos de comunicación.


ALEJANDRO MACIEL

sábado, 23 de enero de 2010

TRASTORNO DE ANSIEDAD GENERALIZADA

Es una forma de presentarse la ansiedad como enfermedad. En estos casos, la ansiedad en el cuerpo y la angustia mental (ya vimos que son dos caras de la misma moneda) es el síntoma central y principal, lo que se traduce en inquietud continua, estado de falta de paz, sensación de equilibrio precario de la mente, miedo al derrumbe de la personalidad, inseguridad constante lo que trae otro síntoma: la psicastenia, es decir, la duda continua ¿estaré haciendo bien esto? ¿No me estaré equivocando? y meticulosidad en las tareas que se vuelven más lentas porque uno quiere verificar paso por paso a fin de evitar errores que nos traerá sufrimiento. La ansiedad anticipa congojas, se adelanta la las desgracias, siempre espera lo peor. Si el hijo salió toda la noche nos hace pensar que le habrá sucedido una catástrofe, no se puede estar en paz bajo efectos del estado de ansiedad, todo es materia de preocupación constante.
Como lo aclaramos en otros artículos, la sede de la angustia es la mente pero como la mente asienta en el cerebro, termina afectando el delicado equilibrio neuroquímico. Nuestras células nerviosas funcionan transmitiendo estímulos de una red a otra (como el cableado de los eeuipos electrónicos, o los circuitos de las placas) por medio de señales electroquímicas. Dentro de una neurona las señales viajan por impulsos eléctricos pero como las células no se tocan en forma directa, cuando la señal debe "cruzar" de una célula a la otra, lo hace a través de neurotrasmisores, sustancias químicas que al ser volcadas en el espacio (sinapsis) entre cada célula, informan a la célula siguiente si hay que acelerar, cambiar, enlentecer o distribuir la señal que viene viajando. Estas sustancias químicas son los neurotrasmisores; los más comunes son el Glutamato, la Serotonina, la Adrenalina, la Noradrenalina, la Dopamina, el GABA (ácido gama amino butírico), la histamina, la acetil colina por citar a los más comunes. Cada uno de ellos tiene una función y una zona del cerebro donde predominan en determinados circuitos. Todo este equilibrio neuroquímico se altera cuando la mente, afectada por un estado de ansiedad, exige al sistema nervioso más de lo que éste puede dar. Cuando, por ejemplo, escasea la Serotonina, empieza el insomnio, el decaimiento anímico, el desgano en todo el cuerpo y esto ya es el preludio de una depresión que casi siempre es como la sombra de un estado de ansiedad que no es tratado adecuadamente.
¿Se comprendió entonces cómo, una enfermedad que empieza en la mente (en los contenidos intangibles del ser) rápidamente puede convertirse en una enfermedad orgánica al producir efectos químicos en el cerebro que sí ya es un órgano físico, material. Es que nos acostumbramos a separar entidades para estudiarlas pero en la prosaica realidad estas entidades (cuerpo/alma) forman un solo conjunto y afectar a una es afectar a la otra porque nunca funcionan separadamente.
Si tienen preguntas, déjenlas en la casilla o envíenla a:
talomac@gmail.com


Alebovino, 23.01.10

viernes, 22 de enero de 2010

FORMAS CLÍNICAS DE LA ANSIEDAD

Históricamente se reconocían dos formas de ansiedades:


1) Actuales, es decir, ocasionadas por agentes recientes


2) Históricas, es decir, ocasionadas por causas remotas generalmente radicadas en la primera infancia.


El mejor ejemplo de ansiedad actual es el estrés postraumático, estado de ansiedad sostenida que sigue a un suceso traumático: haber presenciado un accidente de tránsito, haber sido víctima de un asalto, haber sobrevivido la devastación de un cataclismo. La persona que pasó por una experiencia traumática queda afectada de nerviosismo extremo, insomnio, malestar constante, miedo indefinido, actitud de alerta continua.


Las formas históricas de la ansiedad están relacionadas a las neurosis o trastornos de la personalidad que se formalizan durante la primera infancia. Para el psicoanálisis el 95 % de la población tiene una base histérica, o fóbica u obsesiva, que son las tres neurosis históricas descriptas por la clínica psiquiátrica y especialmente por el psicoanálisis. Los treatornos de la personalidad constituyen un grupo de enfermedades crónicas que afectan toda la vida del individuo al impregnar desde la estructura de su personalidad todo el conjunto de su forma de ser y estar en el mundo. A partir de estas configuraciones de la personalidad se pueden desarrollar, especialmente en la vida adulta y más especialmente después de haber alcanzado las "metas" fijadas como realización personal, distintas formas de ansiedad que como hemos visto tienen su núcleo en un conflicto inconsciente, desconocido para nosotros mismos, que genera los síntomas a través del sistema nervioso automático o autónomo: taquicardias desenfrenadas, opresión en el pecho, mareos, sensación de atragantamiento (bolo histérico), temblores, sacudones, hormigueos en la piel, sequedad de la boca, palpitaciones en las sientes, dolor de cabeza, sed de aire, sensación de ahogo, incontinencia urinaria y fecal, diarreas, náuseas, vómitos, malestar general, sensación de cansancio extremo, insomnio.


Este trastorno de ansiedad puede manifestarse durante un tiempo en forma continua alternándose los síntomas (a veces, inquietud extrema, después sensación de mareo, después falta de aire...) o bien en forma urgente, paroxística en la que una catarata de síntomas desagradables invade al enfermo o enferma, dejándolos prácticamente paralizados y agregándose dos síntomas más acuciantes:
1) Despersonalización (sensación de no ser uno mismo)
2) Desrealización (no reconocer el sitio donde está, que puede ser la propia casa y sin embargo parece extraña)
Este conjunto de la angustia paroxística es lo que denomianmos "ataques de pánico".


En una próxima entrega desarrollaremos la ANSIEDAD GENERALIZADA.


Recordar siempre que:


1) Todo esto tiene cura.
2) Es más alarma fantasma que real.
3) El tratamiento debe ser médico y psicológico, nunca de raíz mágica porque esto refuerza los síntomas y los acantona con el tiempo. Las flores de Bach están bien en la tumba de Bach, para el tratamiento de estas enfermedades lo importante es no perder tiempo en chucherías de charlatanes, "tratamientos" de la new age, recetas mágicas, imanes, pirámides, medicinas alternativas y demás compañías que sólo le harán perder tiempo, confianza y dinero.
4) No mezclar tratamientos médicos con sesiones religiosas, cada cosa en su sitio.
5) No suspender en forma brusca la medicación (psicofármacos) porque regresan los síntomas en forma acelerada.


Dr. Alejandro Bovino Maciel
UBA.




í

EL ORIGEN DE LA ANGUSTIA

LA ANGUSTIA~ANSIEDAD

La Angustia/Ansiedad es un complejo de síntomas que radican en la mente, es decir, en el universo de símbolos y lenguajes que integran en su conjunto la personalidad. Diversas teorías tratan de explicar la aparición de la angustia~ansiedad, la más aceptada actualmente como hipótesis de trabajo es la psicoanalítica, la misma dice que la angustia es el precio que pagamos por mantener una guerra interna. ¿Cómo es posible que podamos librar batallas contra nosotros mismos?







Esto debe interpretarse dentro del marco del modelo del aparato psíquico que postulara Freud en "El yo y el ello", de 1923. Para Freud, la mente está conformada por tres partes.






A) El Yo, es el poder ejeutivo de la personalidad, el que toma decisiones y tiene bajo su mando al sistema neuromuscular para ejecutar esas decisiones, así como el presidente de una nación tiene a la policía y el ejército para reprimir si sus órdenes no son recibidas en el ámbito social.






B) El Superyo, es el poder judicial de la personalidad, el que imputa y procesa al Yo en caso de tomar decisiones equivocadas, ligeras, para su propio beneficio o perjudicando intereses que las enseñanzas nos impusieron como "buenos y justos" a través de los padres, maestras, modelos que tuvimos.






C) El Ello, es esencialmente instintivo, son las exigencias de origen biológico que radican en lo más profundo de cada ser humano, el punto de contacto con la vida animal y primitiva, que el lento proceso de hominización evolutiva fue domeñando pero nunca del todo; estas fuerzas instintivas persiguen la conservación del individuo (sexualidad, apetito, abrigo, seguridad económica) y la destrucción de todo peligro real o fantástico (agresión, ofensa y defensa).






Como el trípode de la Revolución Francesa, se ve que A9, B) y C) funcionan bien de a pares, pero funcionan conflictivamente en esa reunión trinitaria. Pongamos un ejemplo, supongamos que instintivamente Juan R., casado con Estela C., repentinamente se "enamorara" de Claudia G., de 16 años. Si Juan (el Yo) no cediera al deseo, entraria en conflicto con el Ello que demanda saciar el apetito sexual con Claudia. Si en cambio cediera, inmediatamente tendría conflictos con el Superyo ya que en la vida social se repudia el adulterio, además entraría en colisión con otro elemento que no mencionamos pero entra en la ecuación: el Mundo Real, la realidad donde se mueve Juan, ya que los padres de Claudia seguramente no verían con buenos ojos esta relación, además, siendo menor está protegida por el código civil y fácilmente se lo haría presa de sanción si consumara el acto sexual con o sin el consentimiento de la menor.






Ya vemos que "palos porque bogas, palos porque no bogas" una vez instalado el deseo, se cumpla o no, hay conflicto. Ese conflicto es la guerra interna de la que hablamos y la energía que gasta es la ansiedad. Pero para complicar más las cosas, hay que saber que este mundo simbólico tiene muchos elementos inconscientes, es decir, que las personas no tenemos claramente definidos en la mente ni podemos llegar a conocerlos porque están en una zona prohibida de nuestra mente, una zona vedada, cerrada. Pero alguien siempre tiene la llave: el tratamiento.






En la próxima veremos las formas clínicas de la Ansiedad.







alejandro maciel,

domingo, 17 de enero de 2010

PEQUEÑO DICCIONARIO DE LA ANSIEDAD

.
.

Para configurar un marco semántico, antes,  hace falta arbitrar un acuerdo acerca de lo que se entiende cuando usamos palabras claves en salud mental.



Llamaremos ANGUSTIA a la sensación interna de incomodidad, miedo a algo desconocido, inquietud, desazón, sensación de no estar en sí mismo, de profunda falta de paz ocasionada por algo que no podemos determinar, algo ominosamente desconocido pero no por ello menos amenazante que un peligro real.






Llamaremos ANSIEDAD a la expresión física de la ansiedad que primeramente se siente en medio del pecho, como una opresión fuerte en el corazón o mediastino, sensación que al crecer desencadena las respuestas automáticas del sistema nervioso autónomo que se llama así precisamente por estar emancipado de nuestra voluntad activa, es decir, no se puede controlar voluntariamente.






Llamaremos DEPRESIÓN a la reunión de 1) Tristeza intensa sin motivo real (distinta, por ejemplo del duelo, que es la tristeza en respuesta a la muerte de un ser querido, justamente siempre decía en mis clases que la depresión es un duelo sin muerto para sellar la analogía); 2) Ideas de culpabilidad fantasmas, es decir, sin motivos reales de arrepentimiento; 3) Apagamiento de las funciones psíquicas cognitivas: falta de atención, fallas de memoria, retardo del pensamiento, falta de voluntad.






Llamaremos MENTE al componente intangible que asienta en el cerebro pero es distinto que el cerebro al mismo tiempo. Usando una analogía, el cerebro es el soporte físico así como la PC, el disco duro, la placa, las unidades de memoria son los componentes materiales de una computadora; en cambio la mente es la programación, los datos, el sistema operativo que no podría funcionar sin los circuitos materiales pero son mucho más que simples piezas de un artefacto, es la FUNCIÓN PROGRAMADA de la computadora así como la mente es la FUNCIÓN SIMBÓLICA del cerebro.






Del CEREBRO, de las enfermedades físicas cerebrales se ocupa el neurólogo y el neurocirujano en el campo médico. De la MENTE nos ocupamos los psiquiatras y los psicólogos/as.






Un PSIQUATRA es un médico (primero debe terminar la carrera de medicina) que se ocupa de las enfermedades mentales y como tal, puede prescribir actos médicos (como recetas, análisis, estudios, procedimientos, tratamientos).






Un PSICÓLOGO/A es una persona que estudió la carrera de psicología, no tiene una base biológica, ni bioquímica, ni anatómica, ni fisiológica ni farmacológica ni de patología médica, por tanto no puede prescribir actos médicos, se ocupan especialmente de psicoterapias, es decir, tratamientos psicológicos en base a palabras y/o técnicas como el psicodrama que combinan palabras con acciones.










Dr alejandro maciel









CLÍNICA ABIERTA PARA LA ENFERMEDAD DEL PÁNICO

Antes de iniciar el recorrido, convendría fijar el marco semántico, es decir, precisar qué significa para nosotros cada uno de los términos que se utilizan en campo de la enfermedad mental.