domingo, 24 de enero de 2010

LAS ÁREAS LIBRES DE CONFLICTO NEURÓTICO: FUNCIONES PSÍQUICAS

FUNCIONES PSIQUICAS

A continuación pasaremos a investigar el funcionamiento mental siguiendo un orden, empezando por:

A) Orientación y Conciencia
B) Sensopercepción
C) Atención y concentración
D) Memoria
E) Inteligencia
F) Ritmo y curso del pensamiento
G) Contenido del pensamiento
H) Razonamiento
I) Imaginación
J) Voluntad
K) Afectividad

Recordar desde ya una regla que rige este análisis: las funciones que vamos a explorar pueden sufrir alteraciones cualitativas (en su calidad) o cuantitativas (aumentando o disminuyendo) y en cada caso indica alguna patología.


LA CONCIENCIA Y LA ORIENTACIÓN. LUCIDEZ. OBNUBILACIÓN. 

Mucho tiempo se entremezclaron los conceptos de Conciencia y Conciencia moral que son absolutamente distintos. En ciencia no podemos partir de presupuestos metafísicos como las nociones de “alma”, “espíritu” y cosas parecidas. Eso queda reservado a la esfera religiosa. Para la Psicosemiología la Conciencia es la actualidad psíquica, lo que usted está registrando en su mente en este momento que supongo será este párrafo del libro que describe la Conciencia. Si en este momento entra un familiar y le hace una pregunta su Conciencia se desplazará y quedará centrada en el mensaje que le trae su pariente. Si decide ignorar lo que dice, su Conciencia “no registra” el estímulo y sigue centrada en el libro o en un pensamiento interno suyo que le preocupa especialmente en estos días. 

Vemos que la Conciencia es la esencia de la actividad mental: es la experiencia interna directa e inmediata. Hay elementos mentales que no pueden hacerse concientes. Siguiendo la teoría psicodinámica (Psicoanálisis) veremos que la mente, según el primer modelo diseñado por Freud en el año 1900 al publicar “La interpretación de los sueños” tiene tres partes:  
Conciente,  
Preconciente e 
Inconciente
Esquematizando un poco podemos decir que el Conciente contiene el registro actual que me ubica en tiempo, tema y espacio; es decir, me informa dónde estoy, qué día y hora es y lo que estoy realizando en este instante. El Preconciente contiene los conceptos y el lenguaje, también se llama “contenidos latentes o potenciales” porque pueden pasar fácilmente a la Conciencia haciendo un esfuerzo. Por ejemplo, si alguien pregunta repentinamente ¿qué es un elefante? Buscaremos en el Preconciente nuestro concepto de “elefante” y seguramente obtendremos algunos datos como: animal, mamífero, cuadrúpedo, paquidermo del que existen dos especies; la africana y la asiática. Tal vez hasta obtengamos imágenes mentales de algún elefante que hayamos visto en el zoo o en la T.V.

De manera que el tránsito entre el Conciente y el Preconciente es ágil y depende de la voluntad.
En cambio si yo le pregunto ¿por qué fuma si usted sabe que perjudica su salud?, me responderá algo así como “porque me gusta” pero verá rápidamente que hay una contradicción ya que no puede gustarnos lo que nos daña. Entonces, hay otras causas que usted desconoce pero que, sin embargo, están condicionando su conducta y lo hacen perjudicando su salud. La respuesta a esta pregunta está en el Inconciente pero como hay una aduana, que es la barrera de represión, usted no puede obtener información de ese banco de datos. Es más fácil para los demás deducir lo que hay en su inconciente que para usted porque fue su propia mente la que al madurar fue arrojando al fondo del Inconciente todos los elementos que consideraba peligrosos, nocivos o amenazantes para la integridad de la Conciencia. Por ejemplo, admitir que me gustaría matar a mi padre es algo que repugna mis convicciones y por lo tanto, es peligroso tener cerca. La mente ha enviado ese contenido con los sentimientos asociados (odio y deseos de destruir) al fondo del Inconciente donde está todo lo prohibido por la sociedad y lo que resulta nefasto para el individuo. En este verdadero desván de la mente están nuestros temores infantiles, las fobias que desarrollamos ante situaciones o cosas que a los demás les resultan indiferentes. Mi fobia a los ataúdes (no a los cadáveres ya que al ser patólogo hice muchísimas autopsias) me puede paralizar, causar taquicardia, falta de aire, angustia extrema. Bastaría que ustedes me dejasen cerca de un ataúd para inmovilizarme y sin embargo, racionalmente (en la Conciencia) comprendo perfectamente que un ataúd es un objeto inofensivo, sin embargo, me paraliza.




La Conciencia es la función que se mantiene en contacto con la realidad del mundo a través de los estímulos que ingresan por los órganos de los sentidos.
Por otro lado, también puede recoger información interna (una preocupación que nos remuerde) volviéndose hacia dentro de nosotros mismos como cuando estamos pensativos o soñando despiertos.
La Conciencia es el conocimiento de la actualidad psíquica. Es decir, el registro de cada cual de cuanto sucede a su alrrededor y cómo impacta esto en cada cual al conocer estos datos. La Conciencia cambia con cada minuto, se van renovando ideas, imágenes, pensamientos como en una sucesión interminable que mantiene nuestra identidad personal a través de los cambios. El YO es el núcleo de dicha identidad. Este YO es el que permanece idéntico a pesar de las cosas que le van sucediendo. Al ser la primera función psíquica, la Conciencia se altera si fallan algunas de las demás funciones: es imposible mantener la Conciencia clara sin memoria, sin un razonamiento correcto, sin atención. La Conciencia es absolutamente subjetiva, esto significa que es imposible conocer “desde afuera” la Conciencia de los demás. Sólo mediante datos indirectos podemos inferir lo que sucede en la mente de otra persona. 

LUCIDEZ: una de las cualidades primordiales de la Conciencia es la capacidad de mantenerse clara, nítida y capaz de procesar la información que ingresa continuamente en su campo. ¿Cómo sabemos que existe lucidez? Hay tres factores que debemos examinar:
a) ¿Está orientada la persona en tiempo y espacio? ¿Sabe qué día y qué hora es? ¿Sabe dónde está en este momento? ¿Sabe diferenciar el consultorio, un hospital, sanatorio, centro de salud o cree estar en su casa?
b) ¿Comprende lo que se le dice y pregunta? ¿Responde adecuadamente a lo que se le pregunta? ¿Puede mantener una conversación?
c) ¿Puede ejecutar órdenes simples como “levántese”, “mueva la mano izquierda”?


Aunque el paciente esté delirando activamente, diciendo por ejemplo que lo persigue la CIA, la policía, la gendarmería y varios espías pero cumple con a), b) y c) decimos que se mantiene lúcido porque, fuera del tema delirante (persecutorio en este caso) evidentemente registra la realidad que lo rodea y puede recibir y emitir códigos de comunicación.


ALEJANDRO MACIEL

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