AJUSTES DEL LENGUAJE
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Signo: en semiología médica llamamos signo a una señal objetiva, clara, de tipo físico, que se puede medir de alguna manera. Por ejemplo, la fiebre es un signo porque es fácilmente detectable, basta con apoyar la mano sobre el cuerpo del enfermo para sentir que tiene mayor temperatura que lo normal. Con un simple termómetro se puede medir el grado de fiebre. La presión arterial es otro signo, como el adelgazamiento, la taquicardia o el hipo.
Síntoma: es, en cambio, una señal subjetiva, únicamente el enfermo lo puede referir, es imposible saber desde afuera si existe o no. Por ejemplo, el cansancio o el dolor. No podemos saber con objetividad si una persona está verdaderamente fatigada o finje para ganar algún beneficio. Tampoco podemos medir el dolor, su intensidad, su localización.
Síndrome: es el conjunto de signos y síntomas que aparecen conjuntamente y definen un cuadro patológico. Ejemplo: Síndrome esquizofrénico.
Enfermedad: es el conjunto de signos y síntomas que aparecen conjuntamente, ocasionados por un agente conocido, y que definen un cuadro patológico. Por ejemplo: Tuberculosis, que presenta tos seca, hemoptisis, adelgazamiento, fiebre tipo héctica, palidez, inapetencia que aparecen después del contagio por el mycobacterium tubercurculosis, un bacilo BAAR, en este caso el agente causal.
Angustia: es un síntoma caracterizado por un malestar anímico, con inquietud, sensación de desgracia inminente o peligro desconocido que se expresa fundamentalmente como opresión en el pecho o la garganta.
Para simplificar la relación entre estrés, angustia y ansiedad convendría referirnos al esquema de José Bleger que divide la situación en tres áreas que, desde afuera hacia adentro son:
1) Área ambiente o medio externo o mundo externo (al sujeto)
2) Área corporal
3) Área mental

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