sábado, 23 de enero de 2010

TRASTORNO DE ANSIEDAD GENERALIZADA

Es una forma de presentarse la ansiedad como enfermedad. En estos casos, la ansiedad en el cuerpo y la angustia mental (ya vimos que son dos caras de la misma moneda) es el síntoma central y principal, lo que se traduce en inquietud continua, estado de falta de paz, sensación de equilibrio precario de la mente, miedo al derrumbe de la personalidad, inseguridad constante lo que trae otro síntoma: la psicastenia, es decir, la duda continua ¿estaré haciendo bien esto? ¿No me estaré equivocando? y meticulosidad en las tareas que se vuelven más lentas porque uno quiere verificar paso por paso a fin de evitar errores que nos traerá sufrimiento. La ansiedad anticipa congojas, se adelanta la las desgracias, siempre espera lo peor. Si el hijo salió toda la noche nos hace pensar que le habrá sucedido una catástrofe, no se puede estar en paz bajo efectos del estado de ansiedad, todo es materia de preocupación constante.
Como lo aclaramos en otros artículos, la sede de la angustia es la mente pero como la mente asienta en el cerebro, termina afectando el delicado equilibrio neuroquímico. Nuestras células nerviosas funcionan transmitiendo estímulos de una red a otra (como el cableado de los eeuipos electrónicos, o los circuitos de las placas) por medio de señales electroquímicas. Dentro de una neurona las señales viajan por impulsos eléctricos pero como las células no se tocan en forma directa, cuando la señal debe "cruzar" de una célula a la otra, lo hace a través de neurotrasmisores, sustancias químicas que al ser volcadas en el espacio (sinapsis) entre cada célula, informan a la célula siguiente si hay que acelerar, cambiar, enlentecer o distribuir la señal que viene viajando. Estas sustancias químicas son los neurotrasmisores; los más comunes son el Glutamato, la Serotonina, la Adrenalina, la Noradrenalina, la Dopamina, el GABA (ácido gama amino butírico), la histamina, la acetil colina por citar a los más comunes. Cada uno de ellos tiene una función y una zona del cerebro donde predominan en determinados circuitos. Todo este equilibrio neuroquímico se altera cuando la mente, afectada por un estado de ansiedad, exige al sistema nervioso más de lo que éste puede dar. Cuando, por ejemplo, escasea la Serotonina, empieza el insomnio, el decaimiento anímico, el desgano en todo el cuerpo y esto ya es el preludio de una depresión que casi siempre es como la sombra de un estado de ansiedad que no es tratado adecuadamente.
¿Se comprendió entonces cómo, una enfermedad que empieza en la mente (en los contenidos intangibles del ser) rápidamente puede convertirse en una enfermedad orgánica al producir efectos químicos en el cerebro que sí ya es un órgano físico, material. Es que nos acostumbramos a separar entidades para estudiarlas pero en la prosaica realidad estas entidades (cuerpo/alma) forman un solo conjunto y afectar a una es afectar a la otra porque nunca funcionan separadamente.
Si tienen preguntas, déjenlas en la casilla o envíenla a:
talomac@gmail.com


Alebovino, 23.01.10

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